Llovizna…

Hablar de antecedentes recientes al psych rock en Monterrey es hablar solo de un puñado de bandas, me vienen en mente los Mamiferos Habituales y Gigur, ambos proyectos del guitarrista Iván Tamez, Los Mundos, Bam Bam, Penetración Cósmica y Los Llamarada, estos últimos tres pertenecientes al catálogo del ahora extinto Nene Records. De seguro faltan por incluir algunos nombres pero es claro que la lista no da para mucho más.

Hoy 2016, podemos agregar en la lista a Pirámides.

13336102_1777402522492659_4811330629849644481_n

Nunca he ocultado entre mis círculos lo mucho que me gusta la música de Pirámides, así que no hablaré mucho sobre su álbum debut, esto es una especie de revisión sobre la banda desde mi experiencia como espectador.

Desde la primera vez que los vi en vivo me pareció que tenían algo bueno entre manos: en vivo eran (son) una gran banda sin embargo no los veíamos (y seguimos sin verlos) cada fin de semana tocando en los escenarios de Monterrey.

Si mal no recuerdo su primer toquin fue en una fiesta en algún punto cerca del Tec de Monterrey al cual no pude asistir pero del cual me hablaron buenas cosas, así que para la segunda ves que los vi anunciados en Nodriza me lancé y al escucharlos tenían ya, a su segunda presentación un sonido maduro, pero más importante aún: tenían propuesta, creo yo, armada entre una búsqueda entre la psicodélia, el pop refinado, el folk- rock de los 70s y dos referencias nacionales, directas e innegables: Zurdok Movimiento y los tapatíos Porter.

Manejaron un bajo perfil durante mucho tiempo, incluso estoy seguro que todavía mucha gente no los reconoce entre los flyers o las bandas “referentes” en Monterrey y eso significa que trabajaron o mejor dicho construyeron su sonido no en los escenarios si no en una previa conceptual bien engranada, supieron esperar el momento y hoy comparten con nosotros Llovizna su álbum debut.

Llovizna es un álbum bien logrado, un buen trabajo de composición tanto lírica cómo musical, que fluye cual río entre guiños a Zeppelin, Zurdok, Radiohead y hasta al mismísimo Spinetta. Nos lleva por coros y órganos a la vieja usanza del folk psicodélico de los 70’s, por entretejidos rítmicos de guitarra-percusión, por una tabla hindú, sintetizadores, fierros, theremines, no-instrumentos y hasta un llanto de trompeta el río sigue entre pasajes y cortes jazzeros, texturas ambientales y un espíritu experimental manejado a la perfección a lo largo de los tracks.

En general me parece un conjunto de sonidos inventivo, propositivo y sincero, vaya que en estos tiempos eso ya es mucho pedir acá en el rancho. No se hable más, no les pierdan la pista y escuchen ‘Llovizna’ por acá, les aseguro que no se van a arrepentir:

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s